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El Lagarto de la Malena

El Lagarto de la Malena (corrupción de Magdalena, barrio más antiguo de Jaén y donde se encontraba su mítica guarida), es la leyenda más famosa de la capital, constituyendo posiblemente la creación más destacada de la literatura popular.

La influencia de esta leyenda es tal, que el lagarto se ha convertido en símbolo de la ciudad, estando presente en su espacio urbano (estatua del lagarto), conciertos (Lagarto Rock), en el escudo del Cabildo de la Catedral, etc.

Tanto es así que la leyenda del Lagarto de la Malena es uno de los diez Tesoros del Patrimonio Cultural Inmaterial de España.

Pero quién mejor que Juan Eslava Galán para contarnos la historia del lagarto:

(…) El conserje del hotel me contó la historia: un lagarto monstruoso, más grande que un cocodrilo, habitaba en el manantial de la Magdalena, en el centro del Jaén medieval, y devoraba a las personas y a los rebaños. La población estaba tan aterrorizada que comenzó a emigrar. Entonces, un condenado a muerte se ofreció a matar al monstruo si le perdonaban la vida. La autoridad accedió, lo liberó y puso a su disposición los medios necesarios, pero él rechazó las armas que le ofrecían y sólo pidió un caballo y un cordero.

El cordero se lo comió la víspera de la hazaña en compañía del capellán de la cárcel.

(…) Al día siguiente, al clarear el día, subió al caballo y se dirigió al manantial. Llegado al borde del arroyo dio unas cuantas voces y, en cuanto vio salir al monstruo, le lanzó la piel del cordero rellena de yesca bien seca, que previamente había encendido. El lagarto lo tomó por un cordero vivo, se lo tragó entero, la yesca le abrasó las entrañas y reventó. (…)

Los Templarios y la Mesa de Salomón. Capítulo 1.

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Castillo de Santa Catalina

El castillo de Santa Catalina, uno de los emblemas de Jaén, corona el cerro que le da nombre, desde donde se divisa un paisaje único y espectacular de la ciudad y sus sierras. También acoge un Centro de Interpretación en el que se hace un recorrido por su historia.

El origen de la fortaleza es una antigua alcazaba califal del siglo IX, construyéndose el castillo cristiano que ha llegado hasta nuestros días en el siglo XIII.

Tras la conquista de la ciudad por Fernando III, fortifica sus defensas y lo convierte en importante baluarte contra el Reino Nazarí de Granada.

El castillo de Santa Catalina es un símbolo para los giennenses y Juan Eslava Galán se hace eco y lo introduce continuamente en sus obras, como hace en Los Templarios y la Mesa de Salomón.

(…) Durante mis estancias en Jaén había subido varias veces al castillo de Santa Catalina. Después de atisbar los secretos de su constructor, Alfonso X, lo visité nuevamente con otro espíritu (…)

Los Templarios y la Mesa de Salomón. Capítulo 18.

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Instituto de estudios Giennenses

El Instituto de Estudios Giennenses (IEG), es un Órgano Autónomo de la Diputación de Jaén que tiene su sede en el Antiguo Hospital de San Juan de Dios de Jaén, un edificio del siglo XV, y cuya función principal es el fomento y el estudio de la cultura, las ciencias y el arte provincial.

Juan Eslava Galán ha cedido su legado a este instituto. Más de 8.000 documentos de su archivo personal (libros, recortes de prensa, vídeos, archivos sonoros y otros objetos variados) para que sirva de referencia a las personas interesadas en Jaén y en este autor en concreto.

Solo por consultar esta extraordinaria colección merece la pena introducir el IEG en este itinerario, pero es que además el autor aprovecha cualquier oportunidad en sus obras para ensalzar su historia o realzar sus recursos, como hace de su estupenda biblioteca en Los Templarios y la Mesa de Salomón.

(…) Busqué información arqueológica sobre aquellos lugares en la estupenda biblioteca del Instituto de Estudios Giennenses, instalada en un antiguo hospital y convento carmelita, con la confortable sala de lectura abierta al claustro silencioso. (…)

Los Templarios y la Mesa de Salomón. Capítulo 2.

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Iglesia de la Magdalena

La Iglesia de la Magdalena (primitiva mezquita aljama de la ciudad y reconvertida a iglesia tras la conquista cristiana), está enclavada en el barrio del mismo nombre.

La iglesia, cuya fachada principal y su interior es de estilo gótico, fue erigida en el siglo XVI, siendo una de las iglesias más antiguas de la capital giennense.

En una de las torres de la iglesia se puede adivinar todavía el antiguo alminar árabe de la mezquita.

El barrio, la fuente, el lagarto y, cómo no, la Iglesia de la Magdalena son recursos literarios constantes en la obra de Juan Eslava Galán.

(…) y lleváronlo así hasta una casa que está cerca de la dicha iglesia de la Magdalena (…)

Los Templarios y la Mesa de Salomón. Capítulo 22

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Basílica de San Ildefonso

Según consta en el Acta del Descenso de la Virgen a Jaén (Archivo de la Academia Bibliográfica Mariana), el 10 de junio de 1430, poco antes de la medianoche, la Virgen descendió a la ciudad de Jaén, acompañada por una fantasmal procesión vestidos de blanco.

Tras un recorrido por las oscuras calles medievales, se detuvo en la humilde parroquia de San Ildefonso y la milagrosa visión se esfumó.

La iglesia se convierte en el santuario de la Santísima Virgen de la Capilla, Patrona de Jaén. Es decir, el lugar es elegido por la propia Virgen, lo que atrae numerosas devociones.

La iglesia, declarada Basílica Menor en el año 2010 por el Papa Benedicto XVI, tiene su origen en el siglo XIII y su templo lo componen tres portadas: la más antigua, de estilo gótico, es la que se encuentra en la parte trasera de la iglesia; la portada lateral, de estilo renacentista y la portada principal (última en construirse), de estilo neoclásico.

Esta historia no escapa a la investigación de Juan Eslava Galán, que la implementa en su obra Los Templarios y la Mesa de Salomón y cuyo capítulo ingeniosamente titula: La Virgen que paseó por Jaén.

(…) los atónitos siete testigos del milagro contemplaron a una fantasmal comitiva que descendía por la calle Maestra del Arrabal de San Ildefonso, en el barrio extramuros de la ciudad medieval. (…)

Los Templarios y la Mesa de Salomón. Capítulo 9.